Usuario anónimo ¿Quieres tener tu propio blog?
Crear blog gratis en OboLog

A UNA COLORINA

viernes, 11 de abril del 2008 a las 04:02
guardado en

La cosa es preguntarse si necesito, colorina y celeste mía,

si necesito ahora, justo ahora,

la sombra de tu juventud inmensa en mi soledad.

Porque no hay vacío más profundo que no sentirte, mi perdida.

Y, sin embargo, no he llegado a sentir tu sentimiento, no he llegado

a sentir la luz certera que te traspasa.

La dirección no era la que querían mis pies cansados, y lo sabía.

Y tuve que dejar tu sonrisa en la oscura nieve que me persigue.

Y tuve que seguir sin sol en el abismo abierto, lo sabía.

No pude dejar de imaginarme, entonces,

lo que sería el infierno: nefasto túnel que no conduce

a tus ojos. Lo tuve por cierto.

Y esa ha sido mi desgracia.

BESTIA EQUÍVOCA

viernes, 11 de abril del 2008 a las 03:53
guardado en

Carroza de flores encendía de noche

mi espada lunar. Forzaba sus cárceles mis aceros.

Se esforzaba en carrera de ida y vuelta,

conductor de caballos, animando el bello oro de sus látigos.

Azuzando el primero los guijarros, los del centro,

bajo el yugo de sus gritos

en solípedos flancos al cubo de su pura esencia,

contrarrestando sus crines

en abigarrados alazanes, rojizas

manos atando las correas hacia el sol

urdido en rayos que asesinaban sus vástagos

de pies veloces y reñidos volcanes, el sol

que sigue carraspeando el vino

de pura espuma rodeada en su semejanza, en cornisa

me sostiene su transferencia blanca. En igual de números

el emblema cáustico su impetuoso Aquiles

me flechaba el torso, en imágenes doradas

me auguraste la visión de dos corceles,

mientras se dormían belicoso sus placeres, los míos,

los de antaño imaginaban la forma,

la vasija de greda moldeando las aguas, el contenido

en sus límites. Llenando los bordes, surgiendo las palabras

en sus mareas multiformes.

 

Cuando niño me enceguecía el destello

casi animal

del revólver de mi padre,

y quería poseerlo en el oscuro subterráneo

de un cadáver. Era donde debía depositar

el energúmeno de mi fatal

desmembramiento.

 

Cuando las estrellas cambiaron de posición,

el hombre barbado despertó su llanto de rodillas, y esperó

que la más iluminada abriera su vestimenta.

No tenía dónde morar entonces.

No tenía dónde hurtar asilo

su enamorada permanencia entre los hombres.

Tuvo que resignarse ante el sucio

paredón de su esperanza. Tuvo que guardar su rostro

de las terribles Erinias. Tuvo que cerrar los oídos

ante su tormenta. Tuvo, ciertamente, que hurtar su cuerpo

del sagrado tábano que lo aquejaba.

 

Es terrible el atrevimiento armado

y cobijado en sus morrales

al descubrir la flota de tus archipiélagos en exceso,

enfrente cualquiera sus bárbaras argollas conservando

el recuerdo de todo su cetro reunido, ahora,

en apenas gotas de un diluvio mal cuidado

en la boca de todos los manantiales,

por el sueño se escapó gozoso

el ojo lírico del dios profano, manufactura cantada

por un puño cercano y tosco en su medida.

Involución de adrenalinas en el pasto

minotáurico y acuoso

de un coro de nodrizas, de la risa libérrima

que se sucede florida en el yelmo

de la púrpura fuente que da de plegarse

en su noctámbulo creciente.

 

Así se nos ecumenia el rapto de la ninfa rocosa, gélida

y sucinta en su volumen delirado.

Así es el robo paciente de la fruta dulce: en cualquier momento

te empecina el doblez adusto de tu solapa. En cualquier salto. En cualquier engaño, el corazón hecho de sus voces, nos delataría.

Se vuelve el peso, entonces,

sobre su propio vacío. Y en cuanto cae lo grávido

se desenvaina el silencio.

Lo que queríamos era el agua, el aire,

lo que fuera para calmarnos la pesadumbre

de nuestras órbitas. Llegó el otoño,

se abrieron en sequía nuestras venas,

haciendo salir el último hombre

de su sarcófago resoplando. Haciendo coincidir

el sol con la núbil presa de su gracia,

con el fosfórico desdén de su abstinencia.

Con esto no se absuelven las ambrosías de tus nervios,         

con esto no se incrustan margaritas

en las aporías de tus gusanos eternales y plenarios…

 

 

Sobre el blog

REDENCIÓN AHORA

 Blog de panchopoet

Ver ficha del blog en OboLog

Login

Suscripción

Suscríbete al Feed RSS XML

También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces:

  • Suscríbete en Bloglines
  • Suscríbete en Google