UNA SEMILLA
Cansado de morir como una semilla, me muero
pero como un macetero. Como un bolsillo que se vuelca
de sueños anillados, me muero tarde, pero con una manta
encima, una pipa encima, un río de temperatura ardida encima,
una piedra gris en medio del camino. Curso de roedores es mi frente,
y su presión son los surcos de donde sale un terrible aborto solar.
No soporto el concierto de dudas, la peluca de dudas que me obligan
a ponerme, garganta de florero que me diseñaron los ateos, a morir se ha dicho
con una greda diseñada, un tubo de piel por donde pase el licor
quemante que se busca y no se quiere, se prohíbe y se absuelve.



